19 de junio de 2014

UN DÍA TUVIMOS PLANES




Conozco el abismo,
he estado allí,
hundido en ese charco de barro
que supone tu olvido,
condenado al destierro
que me impone
la certeza de saber
que nunca serás mía.

Conozco la tristeza,
la he sentido
en cada uno de los días
que llevamos sin hablar,
en cada una de las veces
que he querido llamarte,
contarte que no recuerdo
cómo era mi vida antes de ti.

Conozco la nostalgia,
esa forma extraña
de echarte de menos
y deleitarme con tu recuerdo,
ese anhelo de escuchar tu voz
aunque fuera una última vez,
aunque ello supusiera
disfrutar de algo que no tendré más.

Conozco la lucha,
esa que mantengo diaria
por levantarme
y seguir adelante con mi vida,
esa con la que combato
a este dejarme ir,
a este abandono voluntario
al que me someto sin tus palabras.

Y te conozco a ti,
aunque a veces
pareciera que somos
tan sólo dos desconocidos,
aunque a veces
pareciera que ni siquiera recuerdas
que un día tuvimos planes,
tuvimos algo en común.

1 comentario:

  1. Excelente texto César. Lleno de nostalgia. Felicidades, un abrazo.

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